Panama - El Siglo - Panamá - Fanáticos de la realeza pasan la de Caín por ver de cerca al príncipe y la actriz  

     

Fanáticos de la realeza pasan la de Caín por ver de cerca al príncipe y la actriz


Fecha de publicación:   18/May/2018 17:19:00

Un saco de dormir, un paraguas rosa de princesas Disney y una botella de prosecco. Este es parte del equipaje con el que ha viajado Donna Werner, un ama de casa de 66 años, desde New Fairfield (Connecticut) a Windsor.

Más de ocho horas de viaje que no han mermado su energía y efusividad a la hora de contestar una y otra vez a las mismas preguntas que le formulan los cientos de periodistas que deambulan por las inmediaciones del castillo.

"El frío que he pasado durante las dos últimas noches se me olvidará cuando vea la cara sonriente de Meghan ya como la mujer del Príncipe Harry", declara orgullosa, mientras las banderas norteamericanas de su diadema viran hacia los lados.

Donna se presenta a sí misma como una auténtica fanática de la realeza. Y tira de historia para avalar su título.

Cruzó el charco para la boda del Príncipe Andrés en 1986, la del Príncipe Guillermo en 2011 y para el 90 cumpleaños de la Reina Isabel en 2016.

"Nosotros no tenemos nada parecido a la Familia Real ni este tipo de castillos. Y es un orgullo que una mujer norteamericana haya dado la felicidad a Harry, el más divertido de todos", añade.

Bajando la calle Castle Hill, en el cruce con High St. y a pocos metros de Donna, posa para los fotógrafos Terry Hutt de 83 años, vestido con un traje con la bandera británica estampada y un bombín a juego. Se instaló a la intemperie frente al castillo de Windsor con una silla hace dos días. Solo le queda una noche más.

Nada comparado con las dos semanas que estuvo acampado en las puertas del hospital de St. Mary, el pasado abril para poder ver de cerca la cara del tercer hijo de los Duques de Cambridge. Hutt relata que su interés por la Familia Real comenzó a los 4 años cuando conoció a la Reina Madre, en el norte de Londres durante los bombardeos alemanes en la Segunda Guerra Mundial.

"Aún recuerdo ese día y que casi 80 años después vaya a ver a su bisnieto casarse tiene un gran significado para mí". Presume de que Catalina de Cambridge le haya servido una taza de té y de que la Reina Isabel II le llama cariñosamente el hombre de la Union Jack por el estrafalario traje con el que acude a sus citas con la realeza.

El regocijo general que reina en las calles con varias decenas de fans durmiendo en el piso  por lograr el mejor sitio solo desaparece cuando se les pregunta por la decisión del Ayuntamiento de Windsor de prohibir las tiendas de campaña.

"Casi nos congelamos la pasada noche a cuatro grados, pero me advirtió un policía de que no podíamos sacar la tienda para que la zona esté despejada si hay alguna emergencia", cuenta una jubilada de Canadá.

La presencia de policía, tanto a pie como a caballo, era ayer más visible tras la llegada de la Reina Isabel II al castillo de Windsor, donde tomó el té con la madre de Meghan Markle, Doria Ragland, los novios, los Duques de Cambridge y el Príncipe Carlos y Camilla.

Además de reforzar la seguridad, la policía de la región de Thames Valley ha desalojado a los indigentes que pueblan las calles de la ciudad.

La ONG The Ark Project, que habitualmente opera solo en Reading, ha aparcado a las afueras de Windsor uno de los típicos autobuses de dos pisos, acondicionado con cocina, para que algunos mendigos puedan pernoctar allí durante estos días previos a la boda.

Con todos los ojos del mundo puestos en Windsor la ciudad busca ofrecer su mejor cara. No queda rincón sin la bandera británica, desde guirnaldas en la estación de tren a helados estampados, ni establecimiento sin pósters de Harry y Meghan. Nadie sabe vender lo suyo como los ingleses. 


Fuente: http://elsiglo.com.pa/espectaculos/fanaticos-realeza-pasan-cain-cerca-principe-actriz/24063795